sábado, 7 de junio de 2008

Ensayo sobre cómo me siento...

Esto es lo que pienso y que me pudra en vida si estoy equivocado. Bueno, es un buen título para sacar las tripas en tres capítulos, pero es difícil empezar. De hecho me surgió la iniciativa y el ímpetu de hacerlo porque acabo de leer una nota en la que anuncian la tercera intervención de Britney Spears en una serie que se llama "How I met your mother". Nunca vi el principio de la serie, pero el personaje principal narra ciertas escenas y me imagino que debe estar basada en las peripecias de este tipo previas a casarse con la mamá de su hijo a quien le relata dichos acontecimientos…esto sonó tan académico… El punto es que la serie me encanta, me llama tanto la atención de su título porque es super romántico (que fresa) y muy tierno porque el tipo le esta contando a su hijo como conoció a la mujer con la que se casó, el amor de su vida, la mujer con la que comparte su vida y con la que esta envejeciendo. Es una idea tan profunda que casi me saca las lágrimas porque el hombre siente que el amor que sintió por esa mujer es tan profundo que vale la pena contarsela a su hijo. De veras casi me saca las lágrimas. Pero y si uno no encuentra ese amor? Eso me aguada mucho más los ojos. Me pone un nudo en la garganta como si quisiera vomitar algo que ya no quiero dentro de mi porque mi cuerpo ya no lo necesita. Me gustaría pensar que es posible todavía para mi. Todavía es posible que tenga ese amor por el que me pueda rasgar las venas para darle mi propia sangre y siga respirando de mi aliento. Me gustaría poder decirle a mis hijos que el amor por su madre es tan grande que les voy a contar un día de estos cómo la conquisté. Bueno, la verdad es que si fue muy bonito, pero desde entonces las cosas han sido tan tortuosas que me duele el corazón recordarlas y lo peor es que casi todos los incidentes los he provocado yo. Me acabo de secar las lágrimas. Es esa falta de satisfacción la que creo que me ha llevado a hacer lo que he hecho. Esa falta de balance entre lo que quiero, y lo que debo hacer lo que me tiene tan frustrado. Esa tardanza en encajar mi visión del mundo con lo que quiero hacer es lo que me confunde todavía. A estas alturas de mi vida estoy tan confundido que quisiera tener un libro que me diga qué hacer paso a paso. No hay libro. Pero tal vez no estoy tan mal. No lo creo. No, no estoy tan mal. Creo que si bien, no estoy del todo en lo correcto, tampoco me pueden acusar de estar del todo errado. Creo que el asunto de Fátima y el escándalo que preparó la patricia al respecto, es una visión bastante racional de lo que hay que hacer. Lo que me hizo falta fue aterrizar mis ideas en el hecho de que no se le puede sobreproteger a la niña sin siquiera darle unas guías para sobrevivir en el mundo. Esa es la función didáctica de todo lo que aprendemos, o esa debería ser la función de lo que nos enseñan. En la escuela no nos dicen: apréndanse la historia universal porque sino se convertirán en burros. De hecho no nos dan una razón por la cual debemos aprendernos ese tumulto de datos. Solo nos trasladan la información para aprobar los cursos, ganar puntos y tener un diploma. Que si, sirve, pero ni en la universidad uno termina de entender porque te dan clases de derecho o literatura hispanoamericana. Bueno yo no lo entendía, y la verdad es que no fui tan idiota para esas clases porque las aprobé, pero el punto es que el entendimiento del universo se convierte en una acción mecánica de memorizar datos, procedimientos y citas, sin caer en cuenta del uso que tienen esas enseñanzas. Talvez darles todo ese bagaje de lo que puede ser útil sea de mas estrés, pero decirle a una niña que no debe andar sola en la calle y unicamente decirle que la razón es porque la pueden violar, tocar, robar o lastimar, es menos de la mitad de lo que ella en realidad necesita saber. Lo que debió decírsele es, claro, que hay peligro en la calle, pero igualmente se le debe de indicar cómo proceder en el caso de que alguien se le acerque. En fin, las cosas siempre van en mi contra y lo mejor sería que acabe conmigo mismo. Porque ya no me siento cómodo conmigo mismo. Mi vida cada vez es más incómoda. Mi vida no es lo que esperaba, mi vida se ha convertido en una bagatela de vida. Y ni siquiera tengo vicios para apañar el dolor. No tengo dinero para tener vicios y los vicios me parecen idiotas. Lo peor es que lo que podria llamar vicio solo depende de mi capacidad de concretar encuentros sexuales y ahora estoy en tal sequía que mejor me meto un dedo entre el culo para ver si me coge un hueco. Estoy en el limbo de la incongruencia y la racionalidad. En el filo entre la vida y la autodestrucción. En la frontera entre la brisa disfrutada y la penumbra del desconsuelo de la autoinmolación. Talvez es un desbalance químico que me tiene tambaleando, pero ya llevo dos semanas sin consuelo y cada cosa que me hace, me duele más y me lleva más al borde. Otro día lo cuelgo en línea, estos hijos de puta me bloquearon el blog.