jueves, 29 de diciembre de 2011

Gulp

En este momento de penas económicas gracias a las ofertas engañosas, me viene una citación del MP.  Hay dos cosas por las que me podrían haber citado: por una denuncia que presenté hace más de dos años por las amenazas de extorsión que le llegaron a mi papá y otra por un pasado vergonzoso del que no me atrevo a hablar todavía públicamente, nada grave, pero igual, vergonzoso.
Pero en este momento mis penas se deben a que mi trabajo, aunque me satisface (a medias) no me satisface económicamente.  Y eso por supuesto, afecta a mi familia.
Estoy algo ahuevado, pero no me queda más que hacerle hígados a lo que me toca.
En estos momentos de debilidad estoy tentado a caer hipnotizado por las mieles del rezo, porque si que estoy quebrado, pero mi conciencia me deja en la tierra y con mis pensamientos hasta donde pueden, sensato sobre como es el mundo.
Se entiende?  No? no me importa.  Yo si lo entiendo.  Salú...

domingo, 6 de febrero de 2011

Edad

La edad es criminal con cauce, es rebelde con nuestras necesidades, pro medicinas y tratamientos y le hace el trabajo más fácil a la gravedad.
Es un hecho científico que el tiempo perdido hasta los santos lo lloran, y eso de perder libras a estas alturas es para llorar, así que el esfuerzo por ganar tiempo nos saca las lágrimas y la caca.
Esta es una pequeña diatriba que me tomo el tiempo para dedicársela a mis canas, a mis ganas y a mis (mal ganadas) penas.
A esta edad me entró la rebeldía conciente sobre lo que está mal o bien para el colectivo, y sobre cómo quisiera cambiar el mundo. Precísamente en el momento en el que mis preocupaciones y necesidades más urgentes no son más que mantener sana y unida a mi familia. ¿Para qué más?
Salú Pochita, salú...sos mis ojos y corazón...