miércoles, 29 de octubre de 2008

No hay límite

Cuánto es demasiado. Cuándo es poco, cuándo es tarde, cuando es muy pronto, cuándo es hora de decir basta, cuanto es muy poco (siempre).

No hay límite. La verdad es que ayer pareciera que me pasé de la raya, pero siento que no. Estoy haciendo mi esfuerzo y siento que es válido. No es demasiado. Talvez "muy" público, pero es mi esfuerzo...

No quiero afectar a nadie pero estoy muy desesperado y estoy dispuesto a todo...a todo.

Voy a buscar un poco de mesura y tratar de aterrizar en una estrategia que me de más resultados. Darle tiempo al tiempo. Pero la verdad es que ya estoy desesperado, no aguanto y me enchincha esta situación.

No es la mejor estrategia pero espero que con un poco más de cabeza, seso y corazón (de último) la cosa avance más y en lugar de retroceder vaya "palante".

Me siento herido, y esto me hace desesperar, y eso me hace ser estúpido. Pero no soy tan estúpido, así que a hacerle huevos no?

jueves, 16 de octubre de 2008

"Se le cayó un pedacito a la luna"

"Se le cayó un pedacito a la luna", es la frase más tierna que he escuchado en mi vida...bueno han habido otras.
La vez pasada, previo a mi mediocre reconversión a la...cómo decirle,...a el status de creyente, mi hija mayor me preguntó si creía en Dios o no...yo le dije que no, que no creía en Dios.
En la noche la pobre era un mar de llanto porque infirió que, puesto que no creía en Dios, entonces creía en el diablo. Me dió mucha ternura su inocencia y su "blanco y negro" forma de ver el mundo.
Afortunadamente pude presenciar eso y tuve la oportunidad de explicarle lo que en realidad implica ser ateo. Bueno, pseudo - ateo.
Tuve la fortuna también de oir a Margarita, mi otra hija, de tres años exponer su teoría astronómica del porque la luna no se veía perfectamente redonda la semana pasada. "Se le cayó un pedacito a la luna". Me causó mas ternura que gracia la verdad. Me reí, pero me sentí tan afortunado de haber estado presente para escuchar ese comentario con su vocesita que cualquier cosa después de eso, es...cualquier cosa.
Tengo mucho dolor en este momento, mis ojos apenas pueden contener las lágrimas porque mi corazón sabe que hoy de plano va a haber una discusión muy agria, no será la definitiva para mi, pero me siento muy nervioso, ansioso, triste y desganado.
Las cosas pueden estar mejor, pero hoy se pondrán peor...a ver que pasa.