martes, 22 de enero de 2008

Inconstante

Okay, es algo complicado esto de mantener un blog no?

Hoy estuve en una plática super interesante con el Doctor Edmundo de Alba, miembro del Panel Intergubernamental de Cambio Climático que recibió el premio Nóbel de la paz junto a Al Gore por su trabajo e investigaciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Creo que muchos pensamos que no podemos hacer mucho por el clima no? Pero la verdad es que sólo con estar concientes de que con cualquier cosa que hagamos, incluso utilizar la computadora, estamos utilizando una máquina que emite estos gases de efecto invernadero.

Abrir el chorro del agua, bañarnos con agua caliente, encender la estufa, fumar, TODO, tiene que ver con un motor de combustión interna en alguna de los eslabones que lo hace funcionar. Estos, por ende, emiten dióxido de carbono, por lo menos, algunos con altos contenidos de azufre y plomo. Estas partículas están suspendidas en la atmósfera por lo menos 20 mil años, y esto ha venido sucediendo en cantidades masivas e industriales durante toda la época moderna de la historia.

Según de Alba, (y millones de científicos alrededor del mundo), estos gases están provocando un calentamiento global que puede llegar a 2 grados centígrados (en el mejor de los escenarios) en los próximos años. Este aumento no nos afecta en gran medida, dirá el panzón que traga cerveza todos los fines de semana en el campo de futbol al terminar una chamusca de balón pie.

Oh claro que no señor, usted puede seguir jugando fut el domingo y despues echarse su chela bien fria despues del partido, sin notar que el clima está dos grados más caliente hoy que hace cinco años. El problema es que la temperatura es sobre la corteza terrestre en general, y este cambio en la temperatura de las aguas del caribe puede matar al banco de coral más grande del mundo que va desde las costas frente a la Península de Yucatán en México hasta el Caribe Venezolano.

Esto no es tan significativo si tomamos en cuenta que el coral es un ser vivo que no se mueve para nada. El problema es que este gigantesco ser vivo es el hábitat de miles de especies marinas que viven de él y viven en él. Eso sin contar que el deceso de este milenario ser, provocará entonces una contaminación en el océano, enorme por su descomposición. O sea, una veda a la pesca que podría durar unos cuantos años provocada por esta muerte.

Talvez no nos ponemos a pensar que la muerte de un pez o la disminucion de la población de su especie en el mar pueda afectarnos en el corto o mediano plazo. Pero con el ejemplo anterior ya vemos un efecto económico y social que nos puede cambiar la vida y la rutina en el mediano plazo.

La conclusión de la charla en la que también estuvo Magalí Rey Rosa, la activista ambiental guatemalteca es que mientras más concientes estemos de lo que pasa y lo que provoca la contaminación, más anuentes vamos a estar a tomar acciones simples y accesibles al ciudadano común y corriente.

La recomendación general que dan tanto de Alba como Rey Rosa son EVITAR EL DESPERDICIO. Mientras menos tiempo tengamos abierto el chorro del lavatrastos estamos pensando más en funcion ecológica porque la máquina que bombea el agua va a estar menos tiempo encendida. Mientras menos tiempo utilicemos el calentador de agua, menos electricidad consumimos, por ende la factura del servicio será menor y los generadores de electricidad consumen menos combustible.

OJO, NO DESPERDICIEMOS, NI LA COMIDA, PORQUE DE ALGUNA FORMA EL DESPERDICIO, CONTAMINA.

Magalí hasta propuso que consumamos menos productos importados de lugares tan lejanos. "Consumimos agua Evián", dice en tono indignado la ambientalista. Esto tiene que ver con el costo y la distancia que significa trasladar esos productos. Mientras más lejano sea el origen de un producto de consumo, más contamina el barquito que lo trajo. Así que el mensaje es: consumamos más producto nacional.

En fin, esto es un parafraseo de lo que este intelectual del medio ambiente dijo hoy por la mañana.

miércoles, 9 de enero de 2008

Empezando

Hoy entro en este espacio conocido como la blogosfera. Ojalá no meta mucho la pata y si la meto, la saco en silencio.
Estoy en un momento de mi vida en el que se lo que no quiero, se algunas cosas que quiero pero en general no se lo que quiero.
Ayer estaba en una actividad pública del nuevo presidente y hubo un acontecimiento que me sacó de mis esquemas rutinarios. Un pobre tipo se estrelló contra un camellón de concreto con su vehículo, y por no cargar puesto el cinturón de seguridad se murió.
Hubo varios comentarios entre los compañeros que cubríamos la actividad que me dejaron pensando aún más en lo que acababa de pasar. "El pobre talvez acababa de salir de su casa bien tranquilo y aqui se vino a quedar".....
Así de fácil le cambia la vida a uno, así de fácil se le acaba la vida a uno. Así de fácil.
Han habido varias ocasiones en las que pude haber terminado mis días por estupidez o por estar en el lugar equivocado en el momento menos indicado. Una vez por poco me ahogo en el río Motagua porque no se nadar. Otra vez tuve suerte de no morir aplastado por una camioneta al caer de una bicicleta.... y así, han sido varias.
He tenido mucha suerte la verdad, a lo largo de mi vida, las personas con las que me he encontrado han sido buenas, tal vez por las circunstancias han cambiado, entre esas circunstancias me cuento yo mismo que la verdad, me he portado muy mal.
Eso me lleva a la pregunta: ¿Soy malo? ¿Vivo como debe vivirse una vida?
Es lo único que se me ocurre ahorita para escribir, pero no quería dejar pasar la ocasión para hablar de esto, porque últimamente no tengo con quien hablarlo.
Dudas, chistes, chismes, comentarios (no cristianos ni fundamentalistas por favor) se aceptan.