jueves, 26 de enero de 2012

Conciencia con menor esfuerzo

Es más fácil indignarse por que se muere un perro o apuñalan a un toro en una corrida que por el ataque a un abogado (un ser humano al fin) que defiende causas poco honorables del la Asamblea Nacional Magisterial o la muerte de la hermana de la premio Nobel de la Paz guatemalteca.
Es más fácil asombrarse porque a la vecina se le cayó el mandado del mercado que por 8 muertos en una discoteca de mala muerte en Villa Nueva.
La cosa es que se minimiza mucho más el hecho al saber que en el lugar se distribuían drogas y peor aún, que el antro era propiedad del candidato a alcalde del partido Líder.
- Viste lo que dijeron hoy en las noticias de la discoteca?
- No, que dijeron?
- Que distribuían droga y que el dueño era el Arístides Hernández!...........
No sé que pensar...tal vez porque estoy tan enrolado en esa idiosincrasia que condena sólo lo que nos atañe y al ver que hay una solución a esos problemas cotidianos (o no tanto) prefiero voltear a otro lado e irme con el rebaño.
Para ponerlo en palabras simples: hay un grupito de mairguanos de no más de 17 años que se ponen a fumar en uno de los parqueos del edificio en donde vivo, el cual está justamente debajo de mi apartamento.  Eso provoca que no pueda ni abrir la ventana del dormitorio porque se entra el hedor a cannabis en mi casa y eso me enoja mucho, porque si bien, me he puesto unas 5 veces bien borracho, me puedo jactar de jamás haber probado drogas y quiero que mis hijos sigan mi ejemplo, al menos ese, porque tengo otros vicios de los que hablaré pronto y que tampoco quiero que imiten.
La cosa es que mi lógica elaborada en un microsegundo mental, fue que, si cierran esa mierda, posiblemente se solucione el problema de los drogadictos de la colonia, pero no, el lunes ya estaban ahí.
En resumen, el martes, leí la columna de mi amigo Juan Carlos Llorca: My life in Juarez, en la cual nos pega una gran puteada por el desenfado e indiferencia con el que vimos TODOS los guatemaltecos la matanza en la discoteca El Ranchón.  Léanla, es muy buena.  Después de leerla me sentí cucaracha.
Esto es un poco de catarsis, creo que para eso sirve esta mierda de los blogs no?
Ayer se apostó una patrulla de la PNC frente a los edificios y de los mariguanos no se supo en todo el día.  "Que alivio" pensé.   Pero hoy regresaron y se instalaron en otro lado.  Igual, no puedo salir a jugar con mis hijos frente a la casa porque no quiero que mis hijos vean eso.  No nos han amenazado ni nada, y parecen algo pacíficos, pero su comportamiento no es algo que quiera que mis hijos imiten y no quisiera que un día alguno de esos serotes no pague sus deudas de drogas y lo lleguen a balear ahí.
Pero igual, los muertos del Ranchón, en este momento están menos entre mis preocupaciones ya que aparentemente los mariguanos han sido ahuyentados.  No al sacrificio de toros, saludos a la Doctora Rigoberta Menchú y mi más sentido pésame y que don Enrique Torres se recupere pronto, el dinero se recupera, la vida no.

lunes, 23 de enero de 2012

No es tanto así

El viernes empecé a aterrizar en el hecho de que tal vez mi talento era sólo momentáneo.  Que bueno que aún estoy en el tal vez.
Estuve analizando a partir de que una productora de cine asumió que soy un "escritor" y me invitó a un taller de guión de cine.
Pero bueno dije: tal vez puedo "redactar" pero escribir?
Este post es más bien un ejercicio para ver que tanto puedo hilar una historia o tal vez un texto medianamente legible utilizando más palabras para decir más.
Es un tanto complicado si mientras escribo un texto por el que espero me paguen 800 quetzales oigo el clásico de la copa del Rey en la radio.  HE AHÍ EL PROBLEMA.
A esto debo añadir mi adicción al puto fb y ahora ya le encontré sabor y antojo al twitter.
Me tocará tomar un poco de madurez básica para salir de este atolladero.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Gulp

En este momento de penas económicas gracias a las ofertas engañosas, me viene una citación del MP.  Hay dos cosas por las que me podrían haber citado: por una denuncia que presenté hace más de dos años por las amenazas de extorsión que le llegaron a mi papá y otra por un pasado vergonzoso del que no me atrevo a hablar todavía públicamente, nada grave, pero igual, vergonzoso.
Pero en este momento mis penas se deben a que mi trabajo, aunque me satisface (a medias) no me satisface económicamente.  Y eso por supuesto, afecta a mi familia.
Estoy algo ahuevado, pero no me queda más que hacerle hígados a lo que me toca.
En estos momentos de debilidad estoy tentado a caer hipnotizado por las mieles del rezo, porque si que estoy quebrado, pero mi conciencia me deja en la tierra y con mis pensamientos hasta donde pueden, sensato sobre como es el mundo.
Se entiende?  No? no me importa.  Yo si lo entiendo.  Salú...

domingo, 6 de febrero de 2011

Edad

La edad es criminal con cauce, es rebelde con nuestras necesidades, pro medicinas y tratamientos y le hace el trabajo más fácil a la gravedad.
Es un hecho científico que el tiempo perdido hasta los santos lo lloran, y eso de perder libras a estas alturas es para llorar, así que el esfuerzo por ganar tiempo nos saca las lágrimas y la caca.
Esta es una pequeña diatriba que me tomo el tiempo para dedicársela a mis canas, a mis ganas y a mis (mal ganadas) penas.
A esta edad me entró la rebeldía conciente sobre lo que está mal o bien para el colectivo, y sobre cómo quisiera cambiar el mundo. Precísamente en el momento en el que mis preocupaciones y necesidades más urgentes no son más que mantener sana y unida a mi familia. ¿Para qué más?
Salú Pochita, salú...sos mis ojos y corazón...

miércoles, 26 de mayo de 2010

Probando 123, probando 1234

Retomo esta cosa como una catarsis político-financiera de mis conflictos, los cuales, aunque no están resueltos, ya no me quitan tanto el sueño...el letargo emocional es una mediocre delicia que me tiene imbuido en una aparente tranquilidad que no me deja dormir...por la gran puta.
Me duele la cabeza y pienso en vino tinto. Me duele la próstata y pienso en mi negro agujero, que deberá ser urgado por un curioso y cubierto de látex (espero) dedo hipocrático. Mierda, la virginidad de verdad no sirve de nada si la tenés que perder a la fuerza. Por lo menos deberían haber proctólogas, para hacer un poco menos humillante esa práctica para el hombre.
En fin...ya saque lo que quería decir por hoy, espero tener el chance (y el acceso) de hacerlo con más frecuencia.
Salú...

miércoles, 29 de octubre de 2008

No hay límite

Cuánto es demasiado. Cuándo es poco, cuándo es tarde, cuando es muy pronto, cuándo es hora de decir basta, cuanto es muy poco (siempre).

No hay límite. La verdad es que ayer pareciera que me pasé de la raya, pero siento que no. Estoy haciendo mi esfuerzo y siento que es válido. No es demasiado. Talvez "muy" público, pero es mi esfuerzo...

No quiero afectar a nadie pero estoy muy desesperado y estoy dispuesto a todo...a todo.

Voy a buscar un poco de mesura y tratar de aterrizar en una estrategia que me de más resultados. Darle tiempo al tiempo. Pero la verdad es que ya estoy desesperado, no aguanto y me enchincha esta situación.

No es la mejor estrategia pero espero que con un poco más de cabeza, seso y corazón (de último) la cosa avance más y en lugar de retroceder vaya "palante".

Me siento herido, y esto me hace desesperar, y eso me hace ser estúpido. Pero no soy tan estúpido, así que a hacerle huevos no?

jueves, 16 de octubre de 2008

"Se le cayó un pedacito a la luna"

"Se le cayó un pedacito a la luna", es la frase más tierna que he escuchado en mi vida...bueno han habido otras.
La vez pasada, previo a mi mediocre reconversión a la...cómo decirle,...a el status de creyente, mi hija mayor me preguntó si creía en Dios o no...yo le dije que no, que no creía en Dios.
En la noche la pobre era un mar de llanto porque infirió que, puesto que no creía en Dios, entonces creía en el diablo. Me dió mucha ternura su inocencia y su "blanco y negro" forma de ver el mundo.
Afortunadamente pude presenciar eso y tuve la oportunidad de explicarle lo que en realidad implica ser ateo. Bueno, pseudo - ateo.
Tuve la fortuna también de oir a Margarita, mi otra hija, de tres años exponer su teoría astronómica del porque la luna no se veía perfectamente redonda la semana pasada. "Se le cayó un pedacito a la luna". Me causó mas ternura que gracia la verdad. Me reí, pero me sentí tan afortunado de haber estado presente para escuchar ese comentario con su vocesita que cualquier cosa después de eso, es...cualquier cosa.
Tengo mucho dolor en este momento, mis ojos apenas pueden contener las lágrimas porque mi corazón sabe que hoy de plano va a haber una discusión muy agria, no será la definitiva para mi, pero me siento muy nervioso, ansioso, triste y desganado.
Las cosas pueden estar mejor, pero hoy se pondrán peor...a ver que pasa.